Aquí me veo...

Érase una vez una ilusa que un día, hace muchos, muchos años, quiso casarse, pero se le pasaron las ganas.

Érase una vez una bocazas que pecó de ídem e hizo una promesa que no pensaba que tendría que cumplir.

Érase una que yo me sé que, en aquel momento, se acordó de aquello de «Be careful what you wish for, you just might get it».

Érase una incauta que en menos de un año estará delante de un concejal diciendo aquello de «Sí, consiento».

Esa incauta soy yo y no sé si tengo más miedo o menos ganas.


9 comentarios:

  1. Unknown dijo...

    Futura esposa, ¿no te casas por la iglesia porque pecaste de bocazas? Seguro que de blanco estarías ideal y divina. ¡Que seáis felices y comáis perdices!

  2. Juditsinh dijo...

    Vale, el marino sé qué color es, pero... ¿el marisí? ¿Tiene que ver con el carmesí?

  3. Eva M. dijo...

    Ahora tendrás que aguantar el rollo de mirar zapatos y calentarte el coco mirando vestidos y looks de maquillaje para el gran momento... Oh, wait! XD

  4. Juditsinh dijo...

    Esta bien que os caséis para que vuestros futuros hijos no ardan en el infierno... Espera, ¿no te casarás de penalti?

  5. Anti-Bride dijo...

    En el círculo cromático de las meteduras de pata, el marisí es el color complementario del marino.

  6. Anti-Bride dijo...

    A estas alturas de mi vida, en la iglesia no me dejarían ni entrar, por pecadora de la pradera y de la estepa. ¿De blanco yo? Ponle un vestido de novia a Casper e imagínatelo: no distaría tanto de lo que puedo parecer yo. XD

  7. Anti-Bride dijo...

    Zapatos: hecho. Maquillaje: decidido. Diseño del vestido: completo. Novia sin ganas machaca a novia previsora. XD

  8. Anti-Bride dijo...

    Penalti el que me han metido a mí... Me han liado.

  9. Alemanita dijo...

    Sabes que todo esto te encanta, ¡no mientas! :D

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